Más de 20 días después del terremoto, Camilo Oyola recuerda con claridad cómo sobrevivió al colapso de su edificio en Cali. Sus perros, Kahlo y Picasso, lo despertaron minutos antes de que la estructura se desplomara y quedara atrapado bajo los escombros.
Entre toneladas de cemento y un grito que le salvó la vida
Fue rescatado con graves lesiones, pero perdió a sus dos compañeros de vida. Recuerda que, mientras estaba bajo los escombros, pudo gritar muy fuerte para ser rescatado. Al ver la magnitud de la tragedia y la cantidad de personas que quedaron atrapadas entre miles de toneladas de cemento y hierro, no puede creer que siga con vida. Para él, cada segundo bajo los escombros fue una lucha entre el miedo y la fe.
Dolor, gratitud y una nueva manera de entender la vida
Entre el dolor, la fe y la gratitud, Camilo agradece a Dios y asegura que esta tragedia lo hizo mucho más fuerte. Recuerda con mucha nostalgia a sus bebés, como llamaba a Kahlo y Picasso, y aunque perdió lo material y su empresa, está convencido de que saldrá adelante y será mucho más exitoso. Su historia es un testimonio de resiliencia, de amor por sus perros y de cómo la vida puede cambiar para siempre en cuestión de minutos.