La mujer gritó pidiendo auxilio desde una ventana, pero el presunto agresor habría asegurado la puerta para evitar que saliera. La Policía la encontró inconsciente y la captura del señalado ya es un hecho.
La tranquilidad del barrio Bella Suiza, en la comuna 7 de Ibagué, se rompió la tarde del martes 27 de octubre. Alba Pérez se convirtió en una nueva víctima de la violencia de género en el país. Un vecino, testigo de la angustia, aseguró que escuchó a la mujer pedir auxilio desde una ventana. Sin embargo, la desesperanza llegó cuando se percataron de que su compañero sentimental, identificado como Henry Salgado, había cerrado la vivienda con candado para impedirle salir.
Los gritos se apagaron mientras los vecinos esperaban la llegada de las autoridades. La Policía situó el caso hacia las 4:50 de la tarde. Al ingresar, los uniformados encontraron a Alba inconsciente y a Salgado con lesiones y un arma cortopunzante. Aunque ambos fueron trasladados para recibir atención médica, la mujer ingresó al centro asistencial sin signos vitales. El hombre quedó capturado inmediatamente.
La hipótesis preliminar manejada por las autoridades apunta a asfixia mecánica, a la espera de la confirmación forense. La investigación ha revelado que el detenido registra ocho anotaciones judiciales, entre ellas por amenazas y violencia intrafamiliar. Estos registros no equivalen a condenas, pero sí dibujan un historial de alertas que no pudieron evitar el fatal desenlace.
La Sijín adelanta las diligencias para esclarecer lo ocurrido. El caso se investiga como un posible feminicidio. La historia de Alba Pérez no solo deja el dolor de una familia, sino también la urgente pregunta sobre cómo el Estado y la justicia están fallando a las mujeres que piden ayuda a gritos.