El caso de Sara Yuliana continúa sin resolverse siete meses después del ataque que casi le cuesta la vida. La adolescente, de 15 años, sufrió quemaduras en el 80 % de su cuerpo tras un incendio provocado el 23 de julio de 2025 en una fábrica clandestina en Pasto.
Desde entonces, ha enfrentado un largo y doloroso proceso médico: 71 cirugías, múltiples infecciones y un cuerpo que ya no cuenta con suficiente piel para nuevos injertos. Actualmente permanece en un centro de salud en Cali, ciudad a la que su familia se trasladó tras vender todas sus pertenencias para poder acompañarla.
Pese a la gravedad del caso, los presuntos responsables continúan en libertad y la Fiscalía investiga inicialmente como lesiones personales, una calificación que la familia rechaza, insistiendo en que se trató de un intento de homicidio.
La falta de avances judiciales mantiene abierta una herida que no solo es física, sino también social y legal.