La extradición de Andrés Felipe Marín Silva, conocido como alias ‘Pipe Tuluá’, se concretó en la mañana de este martes 3 de febrero de 2026 desde la base aérea Catam, en Bogotá, bajo orden presidencial.
El procedimiento se desarrolló bajo un estricto esquema de seguridad que incluyó más de 70 uniformados de la Policía Nacional, apoyo de Interpol, vigilancia aérea con drones y la participación de personal altamente especializado, con el fin de evitar cualquier riesgo durante el traslado.
El director de la Dijín, coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, confirmó la efectividad de la operación y destacó la cooperación entre Colombia y Estados Unidos, en articulación con la Fiscalía General de la Nación y agencias internacionales como la DEA.
Alias ‘Pipe Tuluá’ deberá comparecer ante la Corte Distrital del Distrito Este de Texas, donde enfrenta acusaciones federales por concierto para distribuir cocaína, conspiración para introducir estupefacientes y fabricación o distribución de cocaína con destino al territorio estadounidense.
La extradición representa un nuevo golpe contra las estructuras del narcotráfico y reafirma el compromiso bilateral en la lucha contra el crimen transnacional.