Una jornada escolar terminó en tragedia en Palmira. Juan Pablo Salazar, de apenas 14 años, fue asesinado a tiros cuando abandonaba la Institución Educativa Teresa Calderón de Lasso.
En plena tarde y ante la presencia de estudiantes, padres y vecinos, dos hombres en motocicleta se detuvieron frente al plantel. Sin mediar palabra, dispararon directamente contra el adolescente. Testigos señalaron que el ataque fue dirigido específicamente hacia él.
El menor cayó herido a pocos metros de la entrada principal. Fue auxiliado y trasladado a un centro asistencial, pero falleció debido a la gravedad de las heridas.
El crimen generó profunda consternación y reavivó el llamado de padres de familia por mayor protección en los entornos educativos.