Un juez condenó a Julián Eduardo Cifuentes Gómez a 333 meses y 9 días de prisión por el asesinato del sacerdote Darío Valencia Uribe, un caso que generó profunda conmoción en la comunidad.
Durante el proceso judicial, el hombre aceptó su responsabilidad en los delitos de homicidio agravado y otros cargos, lo que le permitió obtener una rebaja del 40% en la pena.
Las investigaciones adelantadas por la Fiscalía 4 Especializada de Pereira determinaron que el condenado era una persona cercana al sacerdote.
Según las pruebas recopiladas, Cifuentes transportó el cuerpo en una camioneta Nissan Frontier gris y salió de la iglesia hacia la vía que conecta La Virginia con Viterbo.
En el trayecto se detuvo en el sector de Acapulco para abastecer combustible, tomó una ruta alterna para evitar el peaje y posteriormente arrojó el cuerpo a un abismo de aproximadamente 40 metros en una zona rural.
Después del crimen, el hombre lavó la camioneta en un lavadero, retiró una silla manchada de sangre y dejó el vehículo en un parqueadero.
Actualmente, el condenado permanece recluido en la Cárcel La Modelo de Bogotá y deberá cumplir la pena en el centro penitenciario que designe el INPEC.