La tragedia aérea del avión Hércules en Putumayo sigue dejando historias que estremecen al país, pero pocas tan desgarradoras como la de María Pérez, una madre de Córdoba que perdió a sus dos únicos hijos en el mismo accidente. Santiago Andrés Arias, de 20 años, y Daniel Esteban Arias, de 22, eran hermanos inseparables que compartían no solo la vida, sino el sueño de servir a Colombia.
Desde Juan José, en Puerto Libertador, crecieron en medio de dificultades, criados con amor por su madre y sus abuelos. Eran el orgullo de su hogar, su compañía, su razón de seguir adelante. Hoy, ese hogar quedó en silencio.
La tragedia no solo arrebató dos vidas jóvenes, sino que dejó a una madre completamente sola. “Me quedé solita en este mundo”, dijo, en una frase que resume un dolor imposible de medir.
En su comunidad, el luto es colectivo. Porque cuando se apagan dos sueños al mismo tiempo, no solo se rompe una familia… se rompe el corazón de todo un pueblo.