Un hecho que ha generado conmoción y rechazo se registró en Santander. El patrullero Hervin Oswaldo Orduz Pérez fue asesinado a tiros mientras se movilizaba en motocicleta junto a su hijo de 4 años, quien resultó ileso pero presenció el ataque.
El uniformado se encontraba en periodo de vacaciones visitando a su familia en el municipio de San Andrés, cuando fue interceptado por sicarios en la vía hacia Málaga.
El crimen ha sido calificado por las autoridades como “cobarde y atroz”, generando indignación en la comunidad.
La Alcaldía rechazó el hecho y pidió justicia, mientras que la Gobernación anunció acciones para esclarecer lo ocurrido y capturar a los responsables.
Este caso vuelve a evidenciar la gravedad de la violencia en el país, incluso contra miembros de la fuerza pública fuera de servicio.