Salvador aprobó una reforma que transforma de manera profunda su sistema de justicia penal juvenil. La Asamblea Legislativa de El Salvador dio luz verde a una modificación que permite imponer cadena perpetua a menores de edad vinculados a delitos graves como terrorismo y crimen organizado.
La medida fue aprobada el 26 de marzo de 2026 con el voto favorable de 57 diputados, estableciendo un cambio significativo en la política criminal del país centroamericano.
La nueva normativa contempla que adolescentes entre los 12 y 18 años podrán recibir penas de por vida si se comprueba su participación activa en pandillas u organizaciones criminales.
Antes de esta reforma, el sistema establecía límites de internamiento de hasta 10 años para menores entre 12 y 15 años, y hasta 20 años para quienes tenían entre 16 y 18. Con el nuevo marco legal, estos topes desaparecen y la sanción dependerá de la gravedad del delito.
Los legisladores argumentaron que la medida busca frenar el reclutamiento de jóvenes por parte de las maras y fortalecer la seguridad pública.
Sin embargo, la reforma abre un debate sobre el enfoque del sistema penal juvenil y el equilibrio entre sanción, rehabilitación y derechos de los menores en conflicto con la ley.