Una amenaza silenciosa está afectando el acceso a un recurso vital en Cartago. La defraudación de agua, a través de conexiones ilegales, está comprometiendo la calidad del servicio, debilitando el sistema de distribución y generando pérdidas que impactan directamente a toda la comunidad.
Desde Emcartago, las autoridades lanzaron una advertencia contundente: el fraude no es un hecho aislado, sino una práctica que deteriora la infraestructura y pone en riesgo la estabilidad del servicio para miles de usuarios.
“Cero fraude es compromiso de todos”, recalcan, insistiendo en la necesidad de hacer un uso legal y responsable del agua. Cada conexión clandestina representa un golpe al sistema y una afectación colectiva.
Por ello, invitan a la ciudadanía a denunciar cualquier irregularidad que detecten. La participación ciudadana se convierte en una herramienta clave para enfrentar esta problemática.
El llamado es claro: proteger el agua también significa respetar las normas. Solo así se podrá garantizar un servicio justo, seguro y sostenible para todos.