La escultura de la iguana en el parque Bolívar de Cartago se ha convertido en un atractivo que llama la atención de propios y visitantes.
Este punto se ha transformado en un espacio ideal para fotografías y recorridos, generando un mayor flujo de personas en el parque.
El impacto también se refleja en la economía local, especialmente en los puestos de café, que han visto un incremento en sus ventas.
La iguana se posiciona como un símbolo que fortalece el turismo y dinamiza uno de los lugares más representativos de la ciudad.
Un ejemplo de cómo el arte urbano puede generar identidad, movimiento y beneficios para la comunidad.