Conmoción en el Quindío y el departamento de Caldas tras el hallazgo de los cuerpos sin vida de Tomás Gómez Tamayo, de 23 años, y Yoneyder Correa Gómez, de 24, encontrados parcialmente calcinados en una finca de la vereda La Joya, cerca del corregimiento de Barcelona, en zona rural de Calarcá.
Los jóvenes habían viajado al Quindío para realizar labores de fumigación en cultivos de aguacate mediante drones, actividad que desarrollaban de manera periódica en la región.
Tomás Gómez era natural de Manizales y residía en Chinchiná, mientras que Yoneyder Correa había nacido en Viterbo y actualmente vivía en Pereira.
De acuerdo con las primeras hipótesis, las víctimas habrían sido atacadas con arma de fuego antes de que sus cuerpos fueran incinerados. Investigadores también analizan posibles signos de amarre en las extremidades de ambos jóvenes.