Miguel Polo Polo no logró esquivar la justicia. El Juzgado 30 Civil del Circuito de Bogotá negó su solicitud de arresto domiciliario y el congresista deberá cumplir 3 días de prisión en un centro de reclusión por desacatar una orden judicial.
La sanción se originó cuando Polo Polo, en el Congreso, botó a la basura un homenaje a las víctimas de los “falsos positivos” y dijo: “Esas botas deberían ir al canasto de la basura”. La Corte Constitucional le ordenó disculparse públicamente con las Madres de Soacha, pero el congresista nunca cumplió la orden en los términos exigidos.
El Tribunal Superior de Bogotá ya había confirmado el arresto y la multa de 8 salarios mínimos. Ahora, con la negativa del juzgado, Polo Polo deberá cumplir su sanción en un centro penitenciario.