La noche anterior en Alcalá, Valle del Cauca, un ataque sicarial contra un hombre desató el horror. Los disparos resonaron en el municipio. Una bala perdida impactó a una mujer que atendía un establecimiento comercial. La trabajadora, conocida en Villa del Samán por su esfuerzo diario, no tenía nada que ver con los hechos. Solo estaba en su lugar de trabajo.
Los sicarios huyeron. La mujer fue trasladada de urgencia. Luchó por su vida, pero las heridas fueron mortales. Falleció. La comunidad de Villa del Samán está de luto. La pérdida de una persona que no era el objetivo del ataque ha generado indignación y dolor. Vecinos y familiares la recuerdan como una mujer trabajadora, dedicada a su familia y a su oficio.
Las autoridades investigan el ataque sicarial y buscan a los responsables. Pero la justicia no devolverá la vida a esta mujer. Su muerte es un recordatorio de que la violencia no avisa y arrebata vidas inocentes. La comunidad exige respuestas. El crimen no puede seguir sembrando dolor en quienes solo buscan trabajar en paz.