Matthew Foster-Smith rompió el silencio con una coartada que pretende desviar las sospechas. “Estaba viendo el partido entre Inglaterra y Croacia en una pantalla gigante en un pub irlandés, así que no fui yo”, declaró al diario The Sun. Incluso aportó fotos de su teléfono para demostrar que estaba en el bar. Después, dijo, compró un helado. La historia suena creíble, pero las pruebas la desmienten.
Los videos del CTI lo muestran en el edificio donde Natalia Villalba fue hallada en una maleta. Lo captaron trasladando sábanas hacia la lavandería. Además, mintió sobre su ubicación: negó haber cruzado la frontera, pero lo interceptaron en el aeropuerto de Quito con destino a Londres. La coartada del fútbol no encaja con los hechos. El pub irlandés no lo salvará.
El crimen de Natalia, una modelo de 36 años, conmocionó a Colombia. El hallazgo de su cuerpo en una maleta gris, con la ducha abierta, estremeció al país. Ahora, el principal sospechoso intenta esquivar la justicia con una excusa que deja más preguntas que respuestas. Las evidencias lo acorralan. La justicia ya tiene su nombre.