El presidente Gustavo Petro rompió la normalidad institucional del periodo de transición al desconocer abiertamente la legitimidad del triunfo de su sucesor electo, Abelardo De La Espriella, afirmando que los resultados de los comicios presidenciales de 2026 fueron manipulados digitalmente desde el exterior. A través de su cuenta oficial en la red social X, el mandatario saliente aseguró de forma directa que el ciudadano estadounidense no obtuvo la victoria en las urnas colombianas y que el resultado favorable a De La Espriella se habría configurado de manera irregular desde un servidor con dirección IP localizada en Los Ángeles, California, de propiedad de los hermanos Bautista.
En el mismo pronunciamiento, Petro llamó a la ciudadanía a concentrarse masivamente el próximo 20 de julio en las localidades del sur de Bogotá, específicamente en Bosa y Ciudad Bolívar, para manifestarse bajo la consigna de gritar independencia. La declaración del Ejecutivo quiebra la normalidad democrática del periodo de transición y traslada la disputa política hacia el espacio público, elevando la tensión en un momento clave para el país.
El propio Petro reafirmó la gravedad y el alcance global de sus señalamientos mediante una fórmula de pregunta y respuesta en sus redes: aunque hacemos un empalme con algunas personas que son ilegítimas, porque Abelardo no ganó las elecciones en Colombia, el jefe del Estado lo dice a toda la humanidad. La acusación de fraude digital frente a los datos oficiales del Consejo Nacional Electoral se mantiene en el plano de la confrontación política.