Miguel Ángel Fernández y Ana Mejía viajaron desde Villavicencio hasta Pereira con un propósito académico: participar en un congreso relacionado con veterinaria. Sin embargo, el terremoto que golpeó al país cambió por completo la historia de aquel viaje.
Según la información difundida por sus allegados, ambos se encontraban hospedados en el Hotel Dibeni, ubicado frente a la Plaza de Bolívar de Pereira, cuando el fuerte movimiento telúrico provocó el colapso de la edificación. Después del desastre, sus familiares comenzaron a compartir fotografías en redes sociales con la esperanza de obtener información que permitiera establecer su ubicación.
Ante la falta de noticias, integrantes de sus familias se desplazaron hasta Pereira para acompañar las labores de búsqueda y tratar de conocer qué había ocurrido con ellos. Las condiciones en las que quedó la estructura aumentaron la preocupación, mientras los organismos de emergencia continuaban trabajando entre los escombros del hotel colapsado.
De acuerdo con la información compartida hasta el momento, ambos habrían perdido la vida tras el colapso. El caso refleja otra de las historias humanas que deja el terremoto: dos personas que salieron de Villavicencio para participar en un encuentro profesional y terminaron sorprendidas por una emergencia que nadie podía anticipar.