El terremoto que sacudió a Colombia dejó una de sus historias más dolorosas en el barrio Cuarto de Legua de Cali, donde residía la familia Saavedra Caicedo en un edificio de cuatro pisos. Allí vivían Jairo, Vicky y sus tres hijas trillizas Sofía, Isabella y Ana, junto a un tío materno.
Tras el colapso, la única sobreviviente fue Ana María Saavedra, de 23 años, quien se salvó de milagro gracias a la puerta de su vivienda.
El escudo de madera
Mientras sus hermanas y sus padres sucumbían ante el peso del concreto, Ana María fue protegida por la estructura de su propio hogar. Su tío Carlos Saavedra relató en Mañanas Blu el momento exacto.
Ella tuvo la suerte, la puerta del apartamento era de cedro, muy fina, le cayó encima y la protegió de los escombros y quedó apachurradita, pero con la cabeza por fuera, indicó. Gracias a que su cabeza no quedó cubierta, pudo pedir auxilio inmediatamente. Ella se agarró a gritar y los vecinos salieron a los 5 minutos. A los 30 minutos ella ya estaba en la clínica, añadió.
La joven sufrió una lesión en la pelvis que requirió cirugía, pero está fuera de peligro.
Una familia unida hasta el final
La tragedia es inmensa. Además de Sofía, Isabella y sus padres, también falleció su tío materno Diego Efrén Caicedo. Perdimos cinco familiares de un solo golpe, lamentó Carlos. Uno de los hallazgos más desgarradores fue el de los padres, Jairo y Victoria, cuyos cuerpos aparecieron abrazados entre las ruinas del segundo piso. Llevaban 18 años de matrimonio.
Jairo era recordado por su alegría y por ser el motor de las reuniones. Siempre alegre era su canción favorita y así murió, bailando hasta tarde el domingo anterior en una viejoteca de la ciudad. Hoy la familia se aferra a la recuperación de Ana María.