La calle 44 de la comuna 7 tenía un problema: los vecinos la llamaban “el viacrucis diario”. Entre huecos, levantamientos de asfalto y charcos que no se secaban ni en verano.
Pero algo cambió. La Alcaldía de Cartago no solo recibió la queja: la convirtió en obra. En este momento avanzan los trabajos de mejoramiento de la malla vial en ese sector. Escucharon a la comunidad, atendieron el llamado y ahora las aplanadoras ya están sobre el terreno.
No es una promesa más. Es asfalto real, drenajes pensados y una calle que devuelve la tranquilidad a los que la usan para ir al trabajo, llevar los niños al colegio o simplemente llegar a casa sin romper una llanta.
La comuna 7 ya respira mejor. Y la calle 44 empieza a ser noticia por todo lo contrario a un hueco.