En el comedor comunitario del barrio La Arenera se tejen historias de esperanza. María Cielo y Maribel son dos de las personas que cada día llegan en busca de un alimento que contribuya a mejorar su calidad de vida.
Detrás de cada plato servido hay un equipo comprometido y una política social que entiende que la solidaridad transforma realidades. La Alcaldía de Cartago continúa fortaleciendo estos espacios, garantizando que quienes más lo necesitan tengan acceso a alimentación y acompañamiento.
Más que un comedor, este lugar se ha convertido en un punto de encuentro donde la dignidad y el apoyo comunitario cobran sentido. Son historias sencillas, pero profundas, que recuerdan que la unión y la empatía hacen la diferencia.