El crimen del empresario Gustavo Andrés Aponte Fonnegra y su escolta Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, ocurrido frente al gimnasio Bodytech de la calle 85 con carrera Séptima, en Chapinero, fue “totalmente planeado”, según la Policía Metropolitana de Bogotá.
Las primeras revisiones de cámaras de seguridad revelaron que los responsables habrían esperado cerca de 15 minutos antes de ejecutar el ataque. Uno de los sospechosos, en motocicleta y con casco, habría actuado como “campanero”, vigilando la salida de la víctima.
A las 3:45 p. m., cuando Aponte salió del gimnasio junto a su escolta, el campanero habría realizado una llamada al sicario. El atacante, vestido con traje y corbata, se aproximó caminando desde un semáforo cercano, disparó varias veces con arma 9 milímetros y los impactó en cabeza y cuello.
Luego corrió hacia una motocicleta que lo esperaba y escapó con un cómplice. La Policía investiga al menos tres sospechosos. El móvil aún es desconocido y las autoridades analizan el entorno empresarial de Aponte, directivo de compañías de empaques y del sector arrocero.