Un crimen que ha estremecido a La Guajira evidencia la gravedad de la violencia en la región. Katerine Torrez Barros, una mujer embarazada de cuatro meses, fue asesinada a plena luz del día mientras se encontraba frente a su vivienda compartiendo con su familia. Según registros de cámaras de seguridad, un hombre en motocicleta llegó al lugar y disparó directamente contra ella, sin importar su estado ni la presencia de sus seres queridos.
La víctima intentó levantarse y huir tras el ataque, pero cayó en el andén, gravemente herida. El hecho ha generado una ola de indignación por la brutalidad con la que fue ejecutado el crimen, reflejando la vulnerabilidad incluso de mujeres en estado de gestación. Las autoridades ya adelantan las investigaciones para identificar y capturar al responsable.
Este caso reabre el debate sobre la seguridad en la región y la necesidad urgente de frenar la violencia que sigue cobrando vidas inocentes.