El mono aullador que se había convertido en el visitante querido de Circasia fue hallado sin vida. La CRQ confirmó que su muerte se debió a una alimentación inadecuada, tras encontrar altas cantidades de huevo en su estómago.
El animal, que frecuentaba los sectores del municipio y el corredor Barbas-Bremen, fue encontrado sin vida el lunes festivo. El equipo de veterinarios y biólogos de la CRQ realizó la necropsia y encontró que el estómago del mono tenía comida de consumo humano, especialmente huevo. Además, el hígado presentaba una acumulación anormal de grasa.
El director de la CRQ, Juan Esteban Cortés Orozco, explicó que la especie se alimenta de follaje y frutas, por lo que la comida humana le generó una carga que su organismo no pudo metabolizar, causándole la muerte.
Aunque las autoridades ambientales ya habían advertido a la comunidad sobre la importancia de no interactuar con él, las personas continuaron dándole comida. El informe técnico fue remitido a la Fiscalía para identificar a los responsables. La historia deja una triste lección sobre el respeto a la fauna silvestre y el daño que puede causar una mala práctica disfrazada de cariño.