El dolor se hace presente en el corregimiento La Pedregosa, en Cajibío, donde familiares, amigos y vecinos se reúnen para despedir a Daniela Valencia, de 26 años, y a José Ciro Puliche, de 61, dos de las víctimas que dejó el atentado ocurrido en la vía Panamericana.
Ambos perdieron la vida en medio del violento ataque registrado entre Cajibío y Piendamó, un hecho que dejó 21 personas fallecidas y decenas de heridos, convirtiéndose en una de las tragedias más dolorosas recientes en la región. Hoy, sus nombres se suman a la larga lista de vidas apagadas por la violencia.
El sepelio se desarrolla en medio de un ambiente de profundo dolor, donde la comunidad acompaña a las familias en este difícil momento. Lágrimas, silencios y abrazos se mezclan en una despedida marcada por la impotencia y el clamor de justicia.
Este acto no solo representa el último adiós a dos seres queridos, sino también el reflejo de una comunidad golpeada que intenta sanar en medio del duelo colectivo. La tragedia deja una huella imborrable en Cajibío, donde la violencia volvió a arrebatar vidas inocentes.