Un caso que ha generado indignación y tristeza se registra en Estados Unidos, donde María de la Luz Loredo, una madre detenida por ICE, pide permiso para asistir al funeral de su hijo de 17 años.
La mujer relató que al enterarse de la muerte de su hijo colapsó emocionalmente dentro del centro de detención migratoria. Sin embargo, asegura que en lugar de recibir apoyo psicológico o acompañamiento, fue trasladada a un cuarto de castigo.
Desde entonces, su única petición ha sido poder salir aunque sea por unas horas para despedirse de su hijo, en lo que considera un derecho humano básico.
El caso ha generado fuertes reacciones y reabre el debate sobre las condiciones y el trato que reciben las personas detenidas en centros migratorios.