No hay red de seguridad para el miedo. Solo entrenamiento, respiración y confianza absoluta en el cuerpo. Diego Molano lo demostró a 300 metros de altura.El atleta colombiano Diego Alejandro Molano estableció un nuevo récord mundial en highline al completar una caminata de 3.254 metros con los ojos completamente vendados en el Cañón del Chicamocha. La línea, instalada a 1.302 metros de longitud y a una altura de 300 metros sobre el vacío, fue el escenario de una hazaña sin precedentes en el deporte extremo mundial.
Lo que hace extraordinario este logro no es solo la distancia. Es la condición en que fue realizado: sin visión, el cuerpo humano debe activar recursos que van mucho más allá del equilibrio convencional.
Memoria muscular, control absoluto de la respiración, concentración sostenida. Molano dominó cada uno de esos factores durante todo el recorrido, sin una sola caída.
Un equipo de más de 15 especialistas garantizó las condiciones técnicas y de seguridad del intento.