Una ronda nocturna terminó convirtiéndose en un milagroso rescate en el municipio de Montenegro, Quindío, donde dos patrulleros salvaron la vida de una bebé recién nacida abandonada en un lote baldío.
Los uniformados Luis Carlos Cruel y Deiver Bañol patrullaban el barrio Villa Jerusalén durante la madrugada cuando escucharon el llanto de un bebé. Guiados por el sonido, llegaron hasta un terreno baldío y encontraron a la menor dentro de una bolsa plástica, totalmente desnuda y aún con la placenta y el cordón umbilical.
En una rápida reacción y con apoyo de habitantes del sector, lograron auxiliarla, cortar el cordón umbilical y envolverla en sábanas antes de trasladarla al hospital Roberto Quintero Villa. Posteriormente fue remitida al Hospital San Juan de Dios de Armenia, donde permanece estable y evoluciona satisfactoriamente.
Conmovidos por la historia, los patrulleros decidieron llamarla “Milagros”, mientras la Policía Nacional anunció que acompañará el proceso de protección y bienestar de la menor.