La historia de Bastián, un niño argentino de ocho años que enfrenta una compleja enfermedad, se convirtió en un símbolo de solidaridad luego de que un inesperado gesto emocionara a miles de personas.
Su padre, Angelo, decidió rifar el único vehículo de la familia para reunir fondos destinados al tratamiento y cirugía que el menor necesita en el Hospital Garrahan de Buenos Aires. Bastián padece megacolon congénito, también conocido como enfermedad de Hirschsprung, una condición que requiere atención médica especializada.
La iniciativa comenzó a difundirse en redes sociales y rápidamente recibió apoyo de vecinos y personas de distintas localidades. Sin embargo, el hecho que más conmovió ocurrió tras el sorteo.
El hombre que ganó el automóvil, oriundo de Neuquén, anunció que no aceptaría el premio y que prefería devolver el carro para que la familia pudiera rifarlo nuevamente y continuar recaudando recursos para cubrir gastos médicos, traslados y alojamiento durante el proceso del menor.
La historia fue celebrada como un ejemplo de empatía y esperanza.