El Quindío está conmocionado. Salento, uno de los municipios más emblemáticos del Eje Cafetero, está siendo golpeado por una ola de violencia contra los animales. Varios perros y gatos han sido envenenados en el barrio Frailejones, sector Búfalos, y la comunidad está al borde de la indignación. Los dueños de mascotas viven con miedo, sin saber si el próximo veneno estará en el plato de agua de sus fieles compañeros.
La Alcaldía de Salento fue contundente en su rechazo: “Rechazamos cualquier acto que atente contra la vida y el bienestar de los animales”. La administración municipal, a través de la Secretaría de Desarrollo Rural y Gestión Ambiental, expresó su profunda preocupación por los hechos y advirtió que estas acciones representan una grave vulneración al bienestar animal, además de constituir un riesgo para la salud pública y la convivencia ciudadana. Las autoridades ya activaron las investigaciones para esclarecer lo sucedido.
La comunidad está en alerta. La administración ha pedido a los ciudadanos reforzar las medidas de prevención y vigilancia, evitando que perros y gatos consuman alimentos u objetos de procedencia desconocida en espacios públicos. Quien tenga información debe denunciar a la Policía Nacional. La protección animal es una responsabilidad compartida. Salento no puede permitir que el veneno siga acabando con vidas inocentes.