El dolor de una madre no entiende de fronteras. Una venezolana que vive en Chile perdió a sus tres hijos y a su madre en los terremotos que devastaron a Venezuela. En una entrevista desgarradora, la mujer relata que aún no ha podido regresar a su país para buscar los cuerpos de sus seres queridos y darles el último adiós. “Fue algo terrorífico para mí”, confiesa con la voz quebrada.
La tragedia golpeó su hogar en Venezuela mientras ella se encontraba en Chile, lejos de su familia. Ahora, su única esperanza es poder regresar para encontrar a sus hijos y a su madre. “Aunque sea que Dios me dé la oportunidad de verlos por última vez”, asegura entre lágrimas. La distancia, la falta de recursos y la burocracia se interponen en su camino.
Su historia es un recordatorio del costo humano de esta catástrofe. Mientras Venezuela busca sobrevivientes entre los escombros, esta madre clama por una oportunidad para despedir a los suyos. La solidaridad internacional puede hacer la diferencia.