El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo una declaración que sacude los cimientos de la política colombiana. Desde la Casa Blanca, admitió abiertamente que intervino en las elecciones presidenciales de Colombia. “Lo apoyé y ganó”, afirmó, atribuyéndose el mérito de la victoria de Abelardo de la Espriella.
Trump aseguró que su respaldo fue determinante porque el candidato de ultraderecha iba “muy abajo en las encuestas”. “A mí me gusta la gente a la que yo gusto. Es una fórmula muy sencilla”, declaró al justificar su apoyo al candidato colombiano. La confesión se produce después de que, a lo largo de la campaña, emitiera múltiples mensajes de respaldo a De la Espriella a través de su red Truth Social.
La confesión de Trump reabre el debate sobre la injerencia extranjera en procesos electorales y la soberanía de los países latinoamericanos. La comunidad internacional observa con atención las implicaciones de estas declaraciones.