La camiseta de la Selección Colombia volvió a ser un símbolo de campaña. Una juez de Bogotá dejó sin efecto la medida provisional que prohibía a Abelardo De la Espriella usar la prenda oficial en sus actos políticos, redes sociales y publicidad.
El origen: una tutela del ciudadano Willman Ramiro Bocanegra, que alegó vulneración a la igualdad y no discriminación. El juzgado inicial ordenó la suspensión argumentando que la camiseta debía usarse solo en escenarios deportivos, no electorales.
La campaña del candidato calificó la decisión de “censura” y “desmedida”. Con el nuevo fallo, De la Espriella recupera un elemento central de su identidad de campaña: vestir los colores patrios.