¿Lo mandó a matar su propia gente? Esa es la hipótesis que tiene bajo verificación a la inteligencia del Estado colombiano. El protagonista es alias Bendito Menor, señalado como máximo cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y declarado objetivo militar por el presidente Abelardo de la Espriella.
Tres días de silencio y una orden que habría salido de adentro
Según lo revelado a Semana por fuentes de alta inteligencia, la directriz para neutralizarlo habría salido de alias Patiliso, un hombre con mando dentro de la organización. El detonante no sería un enfrentamiento con la Fuerza Pública, sino una acumulación de desobediencias y el hecho de haber atraído toda la persecución hacia la región Caribe. Un oficial del equipo de búsqueda aseguró que hay elementos técnicos y testimoniales que respaldan esa línea. Llevan tres días sin captarlo en las interceptaciones de la zona donde se mueve y personas en terreno les dijeron que lo habían asesinado por no acatar órdenes.
La presión que quebró la confianza interna
Más allá de la indisciplina, lo que más pesó habría sido la presión operacional que generó en el norte. Dentro de la estructura lo culpan de haber jalado el cerco institucional hacia todo el Caribe y de haber quebrado la confianza interna hasta provocar su posible ejecución. Las autoridades continúan con verificaciones en terreno para establecer si hay un cuerpo o algún indicio que confirme su paradero.