El ciudadano estadounidense que fue detenido y señalado erróneamente por un presunto abuso contra un menor en el norte de Bogotá, en el barrio Usaquén, ya está en libertad y ha tomado una determinación que impactará a quienes lo grabaron. Su abogado le confirmó a medios nacionales que el hombre notificará oficialmente a los vecinos del edificio que viralizaron el video, iniciando acciones legales por el daño causado a su reputación.
La decisión se produce después de que las autoridades, incluyendo al presidente Gustavo Petro y el ICBF, concluyeran que se trató de un “malentendido” y que el menor fue llevado al balcón para auxiliarlo por un atoramiento con la comida. El extranjero, quien fue liberado en la madrugada de este martes, buscará que se haga justicia por el perjuicio ocasionado a su vida personal y profesional, ya que las imágenes circularon a nivel nacional e internacional.
Según el abogado, el ciudadano norteamericano, de origen texano, considera que su honra y buen nombre fueron vulnerados sin que existiera una base real, por lo que ejercerá su derecho a la defensa ante los tribunales colombianos. La decisión marca un giro en el caso que conmocionó a la capital, pasando de ser un acusado a un demandante que busca restablecer su buen nombre.