Ocho días después de la tragedia que sacudió a Pereira, en medio de escombros y tristeza, la vida se abrió paso de la forma más inesperada.
Esta mañana, en una alcantarilla de la ciudad, fue hallado con vida un ternero que llevaba varios días atrapado bajo tierra. Desorientado por el sismo, el animal cayó y quedó en la penumbra total, soportando jornadas extremas sin alimento ni agua.
Contra todo pronóstico, resistió. Esperó. Y el milagro llegó.
Tras una alerta ciudadana, se desplegó un operativo articulado que conmovió a la ciudad. Bomberos Oficiales de Pereira, Bomberos Voluntarios, Policía Ambiental, profesionales veterinarios del Bioparque Ukumarí y autoridades ambientales unieron fuerzas. Con paciencia, técnica y la misma urgencia con la que se salva una vida humana, lograron extraerlo sano y salvo.
El director de Bomberos, Alejandro Arango, explicó la complejidad del rescate, mientras Raúl Murillo, gerente de Ukumarí, destacó que la atención de la emergencia continúa a toda marcha y que historias como esta recuerdan que cada vida cuenta y merece todo el esfuerzo.
Para la familia propietaria, que lo buscó sin descanso por distintos sectores, el reencuentro fue desgarrador y hermoso a la vez. Volver a abrazar a su animal fue un alivio gigante en medio de días muy oscuros.
El alcalde Mauricio Salazar ha desplegado todos los equipos disponibles para salvar vidas y reconstruir la ciudad. Y esta hazaña demuestra que Pereira Renace no solo en concreto, sino en esencia: una ciudad que no se rinde, que escucha al más vulnerable y que unida sigue de pie.