El 10 de agosto, la vida de Yessica Andrea Perenguez cambió en cuestión de segundos. Un fuerte terremoto sacudió Cali y el apartamento donde se encontraba terminó colapsando, dejándola atrapada entre los escombros. En medio del caos, el miedo y la incertidumbre, varios policías participaron en las labores de rescate y lograron sacarla con vida de aquel lugar que segundos antes era su hogar.
La difícil realidad después del rescate. Pero sobrevivir no significó que todo terminara. Después del rescate comenzó otra batalla: intentar reconstruir su vida desde cero. Yessica perdió su vivienda y buena parte de lo que había construido, mientras enfrenta una incapacidad que le dificulta volver a la normalidad. “Tratas de mirar el lado positivo, pero es muy difícil”, admite.
Un testimonio que representa a muchas familias. Yessica reconoce que intenta agradecer que está viva, pero también es consciente de que detrás de una sobreviviente hay miedo, recuerdos, pérdidas y una enorme incertidumbre sobre lo que viene. Su historia representa a muchas familias que, después del terremoto, no solo tuvieron que salir de los escombros, sino también aprender a levantarse emocional y económicamente. Porque algunas personas sobreviven al desastre, pero después tienen que encontrar fuerzas para volver a empezar.