Esto no fue un discurso cualquiera. Fue un cara a cara. En Coveñas, el presidente Abelardo De La Espriella habló claro y directo al alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña. Le dijo, sin anestesia, que no va a permitir que tenga acceso a los fondos públicos. “Esta plata, señor alcalde, la voy a cuidar”, le soltó. Y la razón que dio fue contundente: 13 procesos por corrupción, un video donde al parecer explica cómo robarse el PAE y una citación a indagatoria en la Corte Suprema por enriquecimiento ilícito.
“Bajo su esquema de corrupción, yo no trabajo”. El presidente no se guardó nada. “¿Usted cree que yo soy la clase de presidente que va a permitir las prácticas que usted ha hecho?”, le preguntó frente a las autoridades locales. Y agregó: “Bajo el esquema suyo de corrupción, yo no trabajo”. Anunció que habrá un esquema de control directo, de primera mano, sobre los recursos que lleguen a Sincelejo. Porque, según él, no va a permitir que el alcalde “ponga las manos sobre esa plata”.
La respuesta del alcalde. Yahir Acuña no se quedó callado. En sus redes, respondió que el video del presidente está “editado y manipulado”. Y contó algo que estremece: dijo que fue intimidado con fusiles y hombres armados detrás de él. “Tuve que levantar mis manos”, aseguró. También le pidió al presidente respetar la presunción de inocencia y mencionó procesos de actuales funcionarios del Gobierno: “No hay investigados buenos ni investigados malos”. La pelea entre los dos acaba de empezar.