Rosa Esther perdió sus extremidades y su casa en el sismo, pero ya tiene un nuevo hogar

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Rosa Esther estaba pasando por una situación muy compleja. Complicaciones en su salud la llevaron a ser intervenida para amputarle sus extremidades. Y cuando la familia empezaba a asimilar lo sucedido, llegó la tragedia del terremoto. La fuerza de la naturaleza les quitó su casa. Todo parecía derrumbarse. Pero la ayuda de muchas personas y el interés del Gobierno de Cali cambiaron su historia. Logró ser beneficiada. Y ya pudo recibir, de manos del alcalde y el presidente, su nuevo hogar.

Un nuevo comienzo para Rosa Esther y Diego. Ella y su hijo Diego fueron los afortunados en recibir y sonreír de nuevo. Después de tanta angustia. Después de tanto dolor. Después de haberlo perdido casi todo. Hoy ya tienen una nueva vivienda. Las viviendas entregadas recientemente a varios familiares afectados por el terremoto fueron logradas gracias al convenio realizado por el Ministerio de Vivienda, la Constructora Bolívar, la Presidencia de la República y la Alcaldía de Cali. Un esfuerzo conjunto. Una respuesta concreta.

Una historia de superación. La historia de Rosa Esther es un recordatorio de que, incluso en medio de las peores tragedias, la solidaridad y la acción del Estado pueden marcar la diferencia. Porque perder las extremidades es un golpe duro. Y perder la casa después, también. Pero recibir un nuevo hogar, con el respaldo de tantas manos, es una luz de esperanza. Rosa Esther y Diego hoy tienen un lugar donde volver a empezar. Y eso, después de todo, es un motivo para sonreír. La Administración Municipal destacó la importancia de la articulación entre el sector público y privado para apoyar a los damnificados y brindarles un nuevo comienzo.

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