Valentino tenía año y medio. Era cucuteño. Y su historia había conmovido a Colombia. El pequeño padecía una malformación vasolinfática en el lado derecho de su rostro. Pero su salud se complicó. Presentó un deterioro pulmonar grave. Y su familia pidió con urgencia un traslado a un centro especializado. Los médicos recomendaron gestionar su remisión a una institución con capacidad para realizar terapia ECMO. Esa que oxigena la sangre y da descanso a los pulmones. Pero el tiempo no alcanzó. Y este miércoles, Valentino falleció en la Clínica Foscal de Floridablanca.
El llamado desesperado de su madre. Su mamá, Maryuri Hernández, había hecho un llamado desesperado días atrás. “Mi hijo lo está necesitando en este momento con una urgencia, con mucha urgencia”, dijo. Pedía que se agilizara la autorización para el traslado. Que se le diera una oportunidad. La familia había solicitado el apoyo necesario para que Valentino accediera a la terapia ECMO. Pero el deterioro fue más rápido. Y aunque los esfuerzos se hicieron, su cuerpo no resistió.
Una pérdida que duele. Valentino permanecía bajo atención médica mientras su familia buscaba alternativas para su tratamiento. La noticia deja un dolor profundo. Y una familia destruida. Valentino era un bebé. Un niño que apenas comenzaba a vivir. Que tenía toda una vida por delante. Pero su batalla terminó. Hoy, Cúcuta llora su partida. Y Colombia entera acompaña a sus padres en este momento de dolor. Porque hay historias que duelen. Y la de Valentino es una de ellas. Que en paz descanse. Las autoridades no se han pronunciado oficialmente sobre lo ocurrido.