William Jimeno es un policía de origen colombiano que quedó atrapado bajo las Torres Gemelas durante 13 horas. Cuando el edificio colapsó, él estaba ahí. Junto a su sargento y su compañero Dominic Pezzulo, intentó sobrevivir entre concreto, fuego, humo y oscuridad. En un momento, ya sin fuerzas, decidió rendirse. Hizo paz con Dios, le agradeció por sus 33 años, por su esposa Alison, por su hija Bianca que estaba por nacer. Entonces pidió dos favores: poder ver nacer a su hija y salir con vida.
La visión que le devolvió la fuerza. En medio de la oscuridad y la sed extrema, Jimeno asegura que vivió una experiencia que interpretó como sobrenatural. “Vi una persona caminando hacia mí con un traje blanco, no tenía cara, pelo marrón hasta los codos. Yo sabía quién era, era Jesús”, contó. Lo que más recuerda es el objeto que llevaba en la mano: “Le digo a todo el mundo, se puede burlar, pero tenía una botella de agua”. Para él, esa visión se convirtió en una fuente de fuerza para resistir.
El rescate y su mensaje 25 años después. Tras 13 horas atrapado, Jimeno fue localizado por los equipos de rescate. Los especialistas realizaron maniobras de alto riesgo durante varias horas para liberarlo. El rescate marcó el comienzo de otro largo proceso: múltiples cirugías y una extensa rehabilitación. Llegó al rango de detective y se retiró en 2024. Hoy, 25 años después, recuerda a los 37 oficiales que su departamento perdió ese día. “Cuando hablo el nombre de Dominic Pezzulo, Antonio Rodríguez, Christopher Amoroso, Bruce Reynolds, es la manera en que puedo seguir haciendo que ellos vivan”, explicó. Su consejo: “Nunca se rinda, siempre pa’lante. Cuando sientas que vas a rendirte, sigue, sigue y pelea”.