Una patrullera lo cargó en brazos y lo llevó a toda velocidad a una veterinaria. Pese a los esfuerzos, el perrito no aguantó y su corazón dejó de latir.
Una conmovedora lección de empatía y solidaridad se vivió en Chinchiná, Caldas, luego de que la comunidad y uniformados de la Policía Nacional se unieran para salvar a Barbas, un perrito que resultó gravemente herido tras sufrir un accidente de tránsito en la vía pública.
Tras recibir el llamado de alerta en la estación, los efectivos policiales se desplazaron de inmediato al lugar del impacto, donde varios residentes ya protegían al animal. En una escena que tocó el corazón de los testigos, una de las patrulleras cargó con delicadeza a la mascota en sus brazos, sin retirarse siquiera el casco de protección, para trasladarlo a toda velocidad a un centro veterinario cercano.
Pese a los esfuerzos veterinarios y al noble gesto de los uniformados y la comunidad, Barbas no aguantó. Su corazón dejó de latir. Luchó hasta donde sus fuerzas se lo permitieron, pero esta vez no pudo más.
Hoy queda el dolor de su partida y el recuerdo de un ser que, sin palabras, supo ganarse el cariño de tantas personas. En Chinchiná se habla de lo ocurrido con respeto, y también con orgullo: ese día, el pueblo y la fuerza pública demostraron que la solidaridad no necesita grandes discursos, solo disposición para actuar.