A pesar de que las autoridades determinaron que el perrito no sufrió maltrato y que el restaurante lo adoptó, la comunidad sigue protestando en Itagüí exigiendo respeto por los animales.
La controversia en Itagüí por el supuesto maltrato a un perrito a las afueras del restaurante Brasas de Colombia sigue más viva que nunca. Aunque las autoridades y la empresa salieron a aclarar la situación, la comunidad decidió realizar un plantón frente al establecimiento para exigir respeto por la vida animal.
Según la versión oficial, el empleado no usó agua caliente, sino agua fría de un recipiente plástico para evitar que el animal ingresara al lugar. La Policía verificó la situación y no encontró lesiones ni quemaduras en el canino. Además, el restaurante aseguró que el perrito fue llevado al veterinario, se encuentra en óptimas condiciones y ahora está bajo el cuidado de los dueños del local, quienes lo adoptaron.
A pesar de estas aclaraciones, los manifestantes siguen exigiendo respuestas. Para muchos ciudadanos y defensores de los animales, la acción de espantar al perro con agua, independientemente de su temperatura, demuestra una falta de empatía. La comunidad pide que se tomen medidas y que se garantice el bienestar de los animales en el espacio público. El restaurante, por su parte, anunció capacitaciones para su personal y pidió que se comparta información verídica. La polémica sigue abierta en Itagüí.