La historia de Don José Artemio ha conmovido a Cartago al revelar la realidad que enfrentan muchos adultos mayores en condiciones de vulnerabilidad. A sus 81 años, vive en una bodega en el sector de Zaragoza y cada día camina durante 20 minutos para llegar al comedor comunitario de Paloquemao, donde encuentra algo más que alimento.
Para Don José, ese recorrido diario representa un acto de resistencia y dignidad. El almuerzo que recibe no solo cubre una necesidad básica, sino que también simboliza acompañamiento y presencia institucional en su vida. En ese espacio, además de comida, encuentra atención y un lugar donde es reconocido como persona.
Su historia se convierte en un reflejo de la importancia de fortalecer las políticas sociales dirigidas a quienes más lo necesitan. Más allá de la ayuda material, estos programas representan oportunidades de dignificar la vida de quienes, como Don José, siguen luchando cada día por salir adelante.