El caso de David Murcia Guzmán vuelve a sacudir a Bogotá tras la solicitud de su defensa para obtener la libertad inmediata. Los abogados pidieron al juez de ejecución de penas que se reconozca la condena que el empresario cumplió en Estados Unidos, con el objetivo de que se declare extinguida la pena que actualmente paga en Colombia.
Murcia, considerado el cerebro de la pirámide DMG, cumple una condena de 30 años en la cárcel La Picota por los delitos de lavado de activos y captación masiva de dinero. Su posible salida reabre el debate sobre uno de los escándalos financieros más grandes del país, que dejó miles de afectados y generó un fuerte impacto en la confianza económica.
Mientras el juez estudia la solicitud, el caso vuelve a poner sobre la mesa temas como la validez de las condenas internacionales, el cumplimiento de penas y la percepción de justicia en Colombia. Una decisión a su favor podría cambiar el rumbo del proceso y generar nuevas reacciones en la opinión pública.