Imagínate que nadie sabe nada de tus hijos en la escuela. Que pasan los días. Que no responden. Y que la preocupación crece. Eso fue lo que pasó con Carlo y Melanie Montiel Infantino, dos gemelos venezolanos de 17 años que vivían en Orlando, Florida. Sus compañeros notaron su ausencia. La escuela dio aviso. Y una verificación de bienestar llevó a las autoridades hasta su casa en Hunter’s Creek. Pero cuando entraron, encontraron algo que nadie esperaba.
La escena que nadie quiere recordar. Los dos adolescentes estaban sin vida. Y en otra parte de la vivienda, también encontraron muerto a su padre, Iván Montiel Roa, de 63 años. Según los investigadores, él habría causado la muerte de sus hijos y después habría tomado una drástica decisión. La familia era de Maracaibo, Venezuela. Habían emigrado a Estados Unidos buscando un futuro mejor. Los jóvenes estudiaban en Cypress Creek High School. Y todo parecía normal. Hasta que dejó de serlo.
Las hipótesis y el dolor de una comunidad. Los investigadores manejan una hipótesis: la madre de los gemelos murió en junio después de luchar contra el cáncer. El padre había publicado mensajes en redes sobre su pérdida. Pero las autoridades no han confirmado que eso haya sido el detonante. Tampoco hay antecedentes de violencia en la casa. Solo una tragedia que dejó a una comunidad entera sin palabras. El caso sigue bajo investigación. Y la comunidad venezolana en Orlando llora a dos jóvenes que tenían toda una vida por delante.