El mito del fantasma iraní en el Eje Cafetero llegó a su fin. Tras una cacería que se extendió por veinte años, las autoridades colombianas y estadounidenses ejecutaron un operativo quirúrgico en Pereira para capturar a un ciudadano de origen iraní, pieza clave en el tráfico transnacional de personas.
La operación fue el resultado de una alianza estratégica entre el Bloque de Búsqueda de la Policía Nacional y la agencia Homeland Security Investigations, quienes rastrearon los movimientos del fugitivo hasta dar con su ubicación exacta.
El capturado es señalado de liderar complejas redes criminales dedicadas a mover migrantes de manera ilegal, operando bajo la modalidad de conspiración y concierto para delinquir. Lo que más ha sorprendido a los investigadores es la capacidad del sujeto para mimetizarse en la sociedad pereirana durante dos décadas sin levantar sospechas.
Con su detención, se desmantela una de las conexiones más antiguas de tráfico de personas en la región, enviando un mensaje directo sobre la efectividad de la cooperación binacional contra el crimen organizado.