Un juez condenó a 20 meses de prisión a Fernando Alonso Oviedo Sánchez, tras aceptar su responsabilidad en la agresión contra un perro de su propiedad, en un caso de maltrato animal ocurrido en el municipio de San Jacinto del Cauca, en el sur del departamento de Bolívar. La decisión se produjo luego de que la Fiscalía General de la Nación demostrara la responsabilidad del procesado mediante las pruebas recopiladas por un fiscal del Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (Gelma). El caso ocurrió en noviembre de 2025 y encendió la indignación nacional luego de que el video de la agresión se hiciera viral.
De acuerdo con la investigación, el hombre reaccionó violentamente porque el animal se había comido un pedazo de carne que estaba sobre un mesón. Oviedo Sánchez inmovilizó al perro y comenzó a golpearlo con un látigo, además de someterlo a otras agresiones físicas que le ocasionaron lesiones de consideración, afectando gravemente su integridad. La brutalidad del ataque quedó registrada en un video grabado por un vecino con su teléfono celular, material que se convirtió en una prueba determinante durante el proceso judicial.
La Fiscalía indicó que, gracias a esta evidencia, el hombre fue procesado por el delito de lesiones que menoscaban gravemente la salud o la integridad física de un animal, agravado, cargo que finalmente aceptó. La condena incluye además una multa equivalente a 15 salarios mínimos legales mensuales vigentes, una inhabilidad de 63 meses para adquirir, tener, cuidar o refugiar animales y una inhabilidad de cinco años para ejercer derechos y funciones públicas. La sentencia fue celebrada por organizaciones defensoras de animales, que ven en este caso un precedente importante en la lucha contra el maltrato animal en el país.
El caso de San Jacinto del Cauca se suma a otros episodios de maltrato animal que han sido judicializados en Colombia en los últimos años, gracias a la creación de grupos especializados como el Gelma y a la creciente conciencia ciudadana sobre la importancia de denunciar estos crímenes. El video grabado por el vecino fue clave para que el agresor no quedara en la impunidad, demostrando que la denuncia ciudadana y la evidencia audiovisual pueden ser herramientas poderosas para hacer justicia.