El ciudadano estadounidense Grant Gail rompió el silencio tras haber sido señalado falsamente de abusar de un menor de edad en un apartamento del norte de Bogotá. Lo que inició el pasado 14 de junio como una alerta de los vecinos en un balcón, terminó en su captura, una fuerte exposición pública y una escena en la que el extranjero temió por su vida. El caso dio un giro radical luego de que las autoridades no encontraran evidencia física ni biológica de violencia contra los niños, permitiendo que Gail recuperara su libertad y continuara junto a su esposa el proceso de adopción que adelantaban en el país.
En entrevista con la Revista Semana, Gail aseguró que el episodio ocurrió pocos días después de haberse reunido por primera vez con los tres niños que él y su esposa buscaban adoptar. Según su versión, uno de los menores tuvo una crisis tras una discusión con su hermano, por lo que decidió llevarlo al balcón para ayudarlo a calmarse. La pareja había recibido capacitaciones obligatorias sobre crianza durante el proceso de adopción, y Gail intentó actuar con calma, apartando al menor del momento de tensión para ayudarlo a regularse emocionalmente mediante palmadas en la espalda y palabras de contención.
Sin embargo, una vecina comenzó a gritar desde otro punto del edificio, provocando la llegada de la Policía y una rápida escalada de la situación. Gail relató que, mientras protegía al menor, escuchó a su esposa pedir ayuda dentro del apartamento debido a que dos hombres intentaban entrar por la fuerza exigiendo llevarse al niño. El momento más crítico ocurrió al ser sacado de la vivienda, cuando una multitud intentó agredirlo mientras era escoltado por los uniformados hacia una patrulla. “Sentí miedo cuando me sacaron a toda prisa”, contó, agradeciendo la intervención de los oficiales, pues sin su protección no sabe si habría salido con vida.
Tras confirmarse la inocencia del estadounidense, su abogado defensor anunció que presentará denuncias penales por la afectación que sufrió su cliente debido a la circulación de videos y falsas acusaciones. El caso escaló al ámbito político, llevando al presidente Gustavo Petro a publicar una rectificación donde señaló que el ciudadano norteamericano “al parecer no violó” a ninguno de sus hijos adoptivos. Gail evitó la confrontación directa pero dejó un mensaje para quienes tienen plataformas públicas, afirmando que las personas con poder deben actuar con responsabilidad y no hacer afirmaciones sin conocer los hechos.