Las primeras conclusiones del accidente del Lockheed C-130 Hercules en Puerto Leguízamo apuntan a posibles fallas humanas en la preparación del vuelo. El informe preliminar indica que la aeronave impactó árboles segundos después del despegue, lo que habría provocado una pérdida de potencia en varios motores en una fase crítica de la operación.
Los investigadores analizan factores clave como el peso total del avión, la distribución de la carga y la longitud de la pista, condiciones determinantes para un despegue seguro. En este caso, la pista disponible presentaba limitaciones que exigían cálculos precisos, especialmente para una aeronave de gran tamaño.
Aunque la investigación continúa, los primeros hallazgos sugieren que el accidente no estaría relacionado inicialmente con fallas mecánicas, sino con decisiones operacionales y factores humanos. Expertos nacionales e internacionales siguen evaluando la información para establecer las causas definitivas de una tragedia que dejó 69 uniformados fallecidos.