El terremoto del 10 de agosto dejó a Drogas Económicas sin su sede en el barrio La Alameda, donde funcionaba una edificación de cuatro pisos. Hoy la empresa hace un llamado a las autoridades y a los caleños para poder reactivarse.
La empresa caleña Drogas Económicas pide apoyo para volver a empezar. El terremoto del pasado 10 de agosto dejó a este negocio sin su sede en el barrio La Alameda, donde antes funcionaba una edificación de cuatro pisos. Pero el sismo no fue el único golpe: desde hacía más de un año la empresa atravesaba un embargo de una entidad del Estado y una serie de robos grandes que casi la llevaron a la quiebra.
Hoy el reto es enorme. Cada día hay que pagar la nómina, cumplir con los compromisos y sostener a las familias que dependen de la actividad económica. La dueña reconoce que a veces no sabría por dónde empezar, pero mantiene la convicción de salir adelante. “Yo no me voy a dar por vencida”, asegura, y agradece a quienes creen en su marca y en su servicio.
Su llamado a las autoridades es claro: que las ayudas lleguen también a su empresa, y que lleguen pronto, porque las cuentas no se detienen. A los caleños los invita a apoyar la reactivación comprando sus productos, porque detrás de este negocio hay familias que esperan una oportunidad para volver a levantarse.